Conforme creces vas descubriendo tu misión de vida, he escuchado que dicen que te vas creando yo creo que más bien te vas encontrando, vas reflejando tu verdadero ser; sin embargo este ser puede estar muchas veces confundido, en ocasiones te pierdes y regresas o descubres que ese camino no era, en otras ocasiones nunca te escuchas realmente, por lo que te encuentras en una especie de limbo “pasando la vida”.
Porque escucharte tiene su precio el cual no muchas personas están dispuestas a pagar por eso no es algo que todo mundo descubra y por eso tantas lecturas de descubrir a tu ser, porque aunque lo escuchamos constantemente, la realidad es que la mayoría solo escucha, no lo practica o no le interesa. Y esta indiferencia muchas veces provoca frustración porque no te gusta tu vida, ya que realmente no estás descubriéndote, porque nos han enseñado que la mayoría de las cosas tiene una etiqueta del bien y el mal, lo cual yo creo es algo subjetivo, yo lo veo desde el punto funcional o no. Ahora, ¿cómo medirlo? Con los resultados que obtienes de dicha acción, claro siendo honesto (a) contigo mismo si ves que la acción te aporta un beneficio y no afectas a otras personas el resultado te funciono y no hay mejor guía que tu consciencia que por más que la quieras apagar siempre te va a recordar todas tus acciones.
La persona que no sabe que es lo que le mueve probablemente es porque no sabe como escucharse ya que el “ruido” de la vida cotidiana afecta, el escucharte implica un silencio contigo mismo, un arriesgar y ver que harías hoy si te dijeran ¿que te gustaría estar haciendo en este momento aunque no te pagaran? Conectarte con tu corazón, Descubrir y trazar un camino para llegar a ello, probablemente ni tu te la creas empieza por creer en lo que quieres y a donde quieres llegar, si te invade la flojera es porque realmente no te interesa, estas cómodo(a) , la persona que se pregunta ¿qué es lo que me mueve? es porque está iniciando la búsqueda de si mismo, y la persona que sabe totalmente lo que quiere es por que ya se encontró y es posible que en este encuentro se sienta perdido nuevamente o sienta que tiembla ante situaciones lo cual es normal sin embargo cuando sigues viendo el obstáculo más pequeño que tu sueño es porque realmente es lo tuyo, lo deseas.
Empecé a escribir este artículo porque me encontraba organizando un escalón de uno de mis sueños y enseguida muchas personas me empezaron a preguntar el ¿cómo? y empezaron a cuestionarse si no terminaría exhausta que como quiera el mundo seguiría igual o que probablemente la vida se me iría en eso y no lograría nada, ignoré los comentarios pero confieso que me puso un poco triste, abrí mi laptop para escribir y lo primero que me encontré fue una imagen de una persona a punto de ahorcarla con una cabeza de foco y todas las demás con una cabeza de vela, esto es representativo a Thomas Alva Edison el inventor del foco, y pensé si él hubiera aceptado todos esos comentarios a estas fechas no tendríamos luz, yo no estaría escribiendo en una computadora no habría internet, etc. El punto es que él estaba enfocado en lo que quería en lo que lo movía no importo si le dijeron loco por que al final estaba haciendo lo que le mueve, prefirió insistir en su sueño hasta lograr su objetivo puede que tu sueño este muy loco puede que se realice o no pero es mejor insistir en ello que quedarse viendo toda tu vida los sueños de alguien más y mencionar la famosa frase” me hubiera gustado hacer tal cosa”; por eso si tu sientes que algo te mueve y no sabes que es, encuéntralo, no importa la edad que tengas, si ya sabes que es ve tras de él, si puede que te encuentres dificultades en el camino pero todo es parte por eso no todos se arriesgan, porque es más fácil cruzar un camino ya trazado, aprende y disfruta del camino que estas construyendo ya que en él se encuentra la felicidad.
Descubre ese sueño que te hace vibrar y vivir.
No importa lo que te digan, ni cuanto tiempo o esfuerzo te tome, nunca dejes de confiar en ti…
Mayra López
@maaylob
fuente: http://www.epicentrodemexico.com.mx/voz-experta/13490-la-locura-del-sonar.html